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Arte y educación

El arte es de vital importancia en la educación ya que es generador del desarrollo de la expresión creativa natural que todo ser trae consigo, y estimula tanto las cualidades como los valores sociales, morales y la autoestima. Además, tiene la finalidad de introducir al maestro y al alumno en la ardua y fascinante tarea de la creatividad, la sensibilidad, la apreciación artística y la expresión, factores que contribuyen al espíritu creativo y social de todo individuo.

El hombre por su idiosincrasia es un ser que necesita comunicarse y expresarse para relacionarse con los otros. Es un ser único con un lenguaje que lo diferencia del mundo animal; por este lenguaje el hombre puede expresarse y crear sus propios símbolos; crea diversos lenguajes y expresa sentimientos ya sea por medios orales, escritos, corporales, musicales o gráficos. Al ir desarrollando estos lenguajes, el hombre está contribuyendo a su desarrollo intelectual, creativo y sensitivo. "En la primera infancia, los niños construyen un repertorio de sensaciones, rutinas y expectativas. A partir de sus experiencias, confieren un sentido práctico a sus mundos físico y social." (D. J. Hargreaves, 1991).



Trasladando estos fundamentos a la expresión y creatividad en el arte, deberemos considerar el desarrollo evolutivo en los niños para que le permita exteriorizarse artísticamente en el campo escolar y por ende socialmente. De acuerdo con sus etapas de desarrollo el dominio de la actividad artística va persistiendo de forma creativa e interpretativa. Para que llegue a su cauce se necesita de la estimulación del ambiente escolar y de la sociedad misma.

El niño, desde el momento de su nacimiento, explora, conoce y construye el mundo por medio de la percepción, ya sea visual, táctil o auditiva, y posteriormente llega a una etapa de conocimiento interpretativo e imitativo. En la medida que va creciendo, busca la manera de comunicarse y expresarse en relación con los demás; para esto, toma los elementos que considera importantes para su entendimiento, comienza a utilizarlos artísticamente y a proyectar situaciones vivenciales, que expresan sus relaciones con lo social, lo familiar y lo escolar.

Una metodología adecuada con una pedagogía creativa recurre a actividades que involucren a los niños de manera más colectiva, que individual; estimula el desarrollo motor, creador e intelectual; recurre a las actividades artísticas como una continuidad del proceso educativo y no de manera eventual.

Los sentidos como base del aprendizaje

Solamente por medio de los sentidos puede tener lugar el aprendizaje. Este axioma tal vez parezca una obviedad; sin embargo, el hombre se está convirtiendo en un observador pasivo de su cultura, antes que en un constructor activo de ella.



Nuestros antepasados estaban constantemente en contacto con el medio y los recursos que éste le brindaba. No sólo construían sus casas y cultivaban su alimento, sino que incluso creaban su propio arte; actualmente los niños tienen muy pocas oportunidades de construir un dique en un arroyo, cavar un túnel o hacer una casa en un árbol. Está desapareciendo rápidamente la posibilidad de intervenir personalmente en un proyecto de naturaleza puramente física o sensorial. Ver, tocar, oír, oler y saborear implican una activa participación del individuo. Es evidente que los niños pequeños tienen muy pocas posibilidades de participar en estas experiencias. Más que la simple existencia de sonidos que pueden escucharse, o la presencia de objetos que pueden verse y tocarse; es el estímulo de la interacción del niño y su ambiente a través de los sentidos, lo que diferencia al niño deseoso de explorar e investigar el medio que lo rodea, del que se encierra en sí mismo.

El desarrollo de experiencias sensoriales debe ser un proceso continuo, en cuyo perfeccionamiento la educación debe desempeñar el papel principal. El arte está lleno de la riqueza de las texturas, del entusiasmo de las formas y de la profusión del color, y un niño o un adulto deben estar capacitados para encontrar placer y alegría en estas experiencias. Poseer sensibilidad auditiva significa escuchar con atención, no simplemente oír, tener sensibilidad visual implica captar diferencias y detalles, no el sólo hecho de reconocer, lo mismo puede decirse para el tacto y las demás experiencias sensoriales, y la educación basada en el arte tiene la misión de desarrollar en el individuo aquellas sensibilidades creadoras que hacen que la vida otorgue satisfacción y sea significante.

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