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Juegos de encastre y robots para una forma diferente de aprender

La propuesta educativa se sustenta en el construccionismo. Su método es transversal a todas las áreas de aprendizaje. Pertenece a Lego Education y llegará a las escuelas especiales de la provincia a través del plan de robótica de la ULP.

Por LILIANA MERCURI

Piezas de encastre, motores y engranajes forman parte del entorno de aprendizaje que propone la Universidad de La Punta (ULP) con ‘Robótica Especial’, una propuesta pensada para aportar desde la tecnología una herramienta didáctica. La robótica educativa se extiende por las escuelas puntanas en paralelo al modelo 1 a 1, Todos los Chicos en la Red, que está en la primaria del cien por ciento de las instituciones escolares. En el caso de escuelas especiales, la ULP contrató a la firma Educación Tecnológica, que proveerá los kit Lego para implementar la iniciativa en 11 instituciones. La Seretaría de Extensión de la ULP es la encargada de dirigir la porpuesta "Todos a la robótica", que engloba los proyectos en la materia.

Los kits incluyen ladrillitos al estilo Rasti, ruedas, ejes, engranajes, sensores de velocidad y distancia, bandas elásticas y diversos componentes para armar estructuras, vehículos, animales o lo que la imaginación indique. Educación Tecnológica, además, aporta su servicio en la planificación docente y el asesoramiento pedagógico en el inicio del trabajo con la herramienta en las aulas. Sobre el método aplicado en las aulas especiales, Mauricio Fleitas, coordinador pedagógico de la empresa explicó: “Coordinamos las actividades con la dirección para hacer que el maestro se sienta cómodo con el material, y planificamos con él para que el material sea un recurso para abordar los contenidos del currículo y que la tecnología Lego no sea una asignatura en sí misma”.

El proyecto se encuadra en la metodología de “contextualizar, construir, analizar y continuar”, expresa la compañía en el documento de fundamentación. Y describe los roles que deben tomar los alumnos durante el trabajo, que es fundamentalmente en equipo. El “organizador” es el responsable del maletín y de cada pieza, realiza el inventario al inicio y al fin de las actividades. El “constructor” coordina el montaje y vela para que el resto del equipo participe. El “relator” escribe un informe de la experiencia del montaje, diseño, proyecto curricular. El informe incluye las dificultades y las soluciones. El “presentador” expone el proyecto terminado, cuenta las dificultades y cómo encontraron las soluciones.



El trabajo en grupo comienza con dos roles. Dos constructores y dos organizadores. Cuando los chicos se habitúan a trabajar así, unos 2 o 3 meses, uno de los organizadores pasa a hacer el registro, y 2 o 3 meses después se incorpora el rol de presentador. Este método es el mismo tanto en educación común como especial. En cuanto a cómo se desempeñan los roles por géneros, Fleitas comentó que por lo general las nenas son mejores organizadoras y los nenes mejores constructores, el rol de relator está más equilibrado, “porque les gusta pintar, dibujar y pueden ser más creativos”. Al respecto, agregó que el rol más codiciado, cuando se incluye los kit de robótica, es el de programador, que le da vida al robot por medio de un sotware. “Si el docente logra dirigir bien el aula, el alumno se convierte en un aliado porque aprende. Para ellos, aprender el movimiento de un engranaje en el pizarrón es aburrido, verlo en un mecanismo es entretenido y significativo”, dijo.

Mónica Mazzina, supervisora de escuelas especiales del Ministerio de Educación, destacó que la inclusión de materiales didácticos relacionados con el juego, “son muy positivos” al entrar en las escuelas especiales. “Esta propuesta es una estrategia importante. La posibilidad de trabajar en equipo, respetar el turno del otro, de intercambiar piezas y generar piezas, hará que cambie la dinámica. Si tiene discapacidad motora, el chico requerirá más tiempo y paciencia para encastrar las piezas, y si tiene discapacidad intelectual o mental que limita la comunicación con los otros, este trabajo en equipo los hará desenvolver sus capacidades intactas”, dijo Manzzina.

Sobre el rol familiar, la Supervisora reconoció que en el núcleo familiar siempre se está expectante, porque son ellos quienes llevan adelante las decisiones sobre las necesidades de los chicos. “Ya pasó con las computadoras. Los chicos se adaptaron a ese material y esto se trasladó a la familia. Esto será otro recurso, que posibilite el ingreso al currículo común y alcanzar un aprendizaje significativo”, aseveró.

Los kits y sus características

Los Lego llegan a las escuelas con propuestas acordes a las edades de los chicos. El plástico tiene la flexibilidad justa que permite encastrar y desencastrar con facilidad y sin rebordes. El kit que se emplea para nivel inicial, 1º y 2º grado se llama “Máquinas simples”. Las piezas se llaman duplos, son grandes, de encastre sencillo, y especiales para desarrollar la motricidad fina. En 3º y 4º grado el kit trae piezas pequeñas, estándar en las medidas, más un motor. Con esto los chicos pueden aprender sobre mecanismos motorizados. A partir de 5º grado, el maletín ya es robótico. Las piezas son estándar, incluye una central de procesamiento, tres motores y cinco sensores: distancia, sonido, brillo y dos pulsadores. Los kits son acompañados con revista como material didáctico de apoyo.

El paradigma pedagógico en que Lego basa su propuesta de aprendizaje

Junto con los kits, la empresa presentó una revista que explica la base pedagógica de la tecnología Lego. Explica que Seymour Papert, científico investigador de estudios cognitivos del MIT (Massachusetts Institute of Technology) creador del Construccionismo, consideró que el ambiente escolar tradicional es demasiado pasivo, dominado y no permite a los niños construir conocimiento. En base a sus investigaciones Papert afirmaba que el aprendizaje ocurre cuando las personas se involucran en la construcción de un objeto o producto externo a ellos. En la década del 70, con sus colaboradores del MIT, desarrolló el lenguaje de programación Logo. Esto permitía a los niños usar la matemática con material de construcción para crear figuras, animaciones, canciones.

Luego en los años 80 combinó este lenguaje con los juguetes Lego. De esta forma, los chicos podían controlar sus estructuras Lego mediante distintos programas. Su conclusión fue que el aprendizaje no sólo mejorará encontrando mejores formas de que el docente enseñe, sino también brindando a los alumnos mejores oportunidades de construir. “Lo que se aprende haciendo queda mucho más arraigado en el fondo de nuestra mente que lo que cualquier persona nos pueda decir”, expresaba Papert.

Informes: ciu@ulp.edu.ar - Tel: 4452000-6089

Fuente: ULP Digital (La Universidad de la Punta, San Luis) - 12/09/2012

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